sábado, 10 de noviembre de 2012

Esta tarde - Alfonsina



 Ahora quiero amar algo lejano... 
Algún hombre divino 
Que sea como un ave por lo dulce, 
Que haya habido mujeres infinitas 
Y sepa de otras tierras,y florezca 
la palabra en sus labios, perfumada: 
Suerte de selva virgen bajo el viento... 

Y quiero amarlo ahora.
Está la tarde blanda y tranquila como espeso musgo, 
Tiembla mi boca y mis dedos finos, 
Se deshacen mis trenzas poco a poco. 

Siento un vago rumor...
Toda la tierra 
Está cantando dulcemente...
Lejos los bosques se han cargado de corolas, 
Desbordan los arroyos de sus cauces 
Y las aguas se filtran en la tierra 
Así como mis ojos en los ojos 
Que estoy sonañdo embelesada... 

Pero ...
Ya está bajando el sol de los montes, 
Las aves se acurrucan en sus nidos, 
La tarde ha de morir y él está lejos... 
Lejos como este sol que para nunca 
Se marcha y me abandona, con las manos
 Hundidas en las trenzas, con la boca 
Húmeda y temblorosa, con el alma
Sutilizada, ardida en la esperanza 
De este amor infinito que me vuelve 
Dulce y hermosa...

sábado, 3 de noviembre de 2012

Ponme un trago mas - Sabina



Se llevó mi sed,
mis besos, mi pan,
mi violencia, mi pasión.
Ahora donde iré
con un alacrán
el lugar de corazón

La perdí por K.O.
con el campeón,
desapareció del ring,
"No me busques, chau",
escrito dejó
en el espejo con carmín.

Y los perros del mercado
ladraron al escuchar.
La balada del abandonado
con un saxofón desafinado,
la canción que cantan
de bar en bar
los que beben para olvidar.

"Ponme un trago más"
"Lo siento, señor,
pero cerramos a las tres.
Eran Cutty Sark?
dos mil, por favor,
le invatamos al café". 


"Ya le he dicho que
su chica no está,
vino pero se marchó
¿qué se yo con quien?
pagaron y en paz,
no me llamo Sherlock Holmes".

Y los gatos del mercado
maullaron al escuchar.
La balada del abandonado
con un guitarrón desafinado,
la canción que cantan
de bar en bar
los que beben para olvidar.

El radiocassette
de un taxi escupió
un viejo blues de B. B. King
sobre un tipo que
por celos mató,
baby, en Menphis, Tennesse.

Y las ratas del mercado
saltaron al escuchar.
La balada del abandonado
con un corazón desafinado,
la canción que cantan
de bar en bar
los que beben para olvidar.

viernes, 12 de octubre de 2012

La cabellera - Charles Baudelaire.



¡Oh, vellón, rizándose hasta la nuca!
¡Oh, bucles, ¡Oh, perfume saturado de desvelo!
¡Éxtasis! ¡Para poblar esta tarde la alcoba oscura
Con los recuerdos adormecidos en esta cabellera
Yo la quiero agitar en el aire como un pañuelo!

¡La lánguida Asia y la ardiente África,
Todo un mundo lejano, ausente, casi difunto,
Vive en tus profundidades, selva aromática!
Así como otros espíritus bogan sobre la música,
El mío, ¡oh, mi amor! flota sobre tu perfume.

Yo acudiré allá donde el árbol y el hombre, llenos de savia,
Desfallecen largamente bajo el ardor de los climas;
Fuertes trenzas, ¡Sed la ola que me arrebata!
Tú contienes, mar de ébano, un deslumbrante sueño
De velas, de remeros, de llamas y de mástiles:

Un puerto ruidoso en el que mi alma puede beber
A raudales el perfume, el sonido y el color;
En el que los navíos, deslizándose en el oro y en la seda,
Abren sus amplios brazos para abarcar la gloria
De un cielo puro en el que palpita el eterno calor.

Sumergiré mi cabeza anhelante de embriaguez,
En este negro océano donde el otro está encerrado;
Y mi espíritu sutil que el rolido acaricia
Sabrá encontrarte ¡oh fecunda pereza!
¡Infinitos arrullos del ocio embalsamado!

Cabellos azules, pabellón de tinieblas tendidas,
Me volvéis el azur del cielo inmenso y redondo;
Sobre los bordes aterciopelados de tus crenchas retorcidas
Me embriago ardientemente con los olores confundidos
Del aceite de coco, del almizcle y la brea.

¡Hace tiempo! ¡Siempre! ¡Mi mano en tus crines pesadas
Sembrará el rubí, la perla y el zafiro,
A fin de que a mi deseo jamás seas sorda!
¿No eres tú el oasis donde sueño, y la calabaza
De la que yo sorbo a largos tragos el vino del recuerdo?

Mansilla y Mitre



Hace unos días escuché esta anécdota que no se si será cierta, pero me hizo reír:

Bartolomé Mitre fue el traductor argentino de la Divina Comedia.

Dicen que un día fue a verlo el escritor y militar Lucio V. Mansilla, (autor del libro Una Excursión a los Indios Ranqueles), hombre de convicciones federales. 

Luego de haberlo hecho esperar un rato largo, aparece Mitre (declarado anti-rosista) y le dice:

-          ¡Mansilla, felicíteme! ¡Después de tanto tiempo por fin terminé la traducción de La Divina Comedia!

Y Mansilla, que no había leído ni una línea de lo que había hecho Mitre,  le contestó:

-          ¡Bien General! ¡A esos gringos hay que hacerlos mierda! 


jueves, 13 de septiembre de 2012

Retirado en la paz de estos desiertos...


Retirado en la paz de estos desiertos,
con pocos, pero doctos libros juntos,
vivo en conversación con los difuntos,
y escucho con mis ojos a los muertos.

Si no siempre entendidos, siempre abiertos,
o enmiendan, o fecundan mis asuntos;
y en músicos callados contrapuntos
al sueño de la vida hablan despiertos.

Las grandes almas que la muerte ausenta,
de injurias de los años vengadora,
libra, ¡oh gran don Joseph!, docta la imprenta.

En fuga irrevocable huye la hora;
pero aquélla el mejor cálculo cuenta,
que en la lección y estudios nos mejora.

                                                    Federico de Quevedo


sábado, 4 de agosto de 2012

Una casa con diez pinos


Una casa con diez pinos,
hacia el sur hay un lugar
ahora mismo voy allá, 
porque ya no aguanto mas
no aguanto mas, 
no aguanto mas, 
vivir en la ciudad.

Solo humo y soledad
nada mas que respirar.

Nunca mas en la ciudad.
No hay preguntas que hacer
una simple reflexión
solo se puede elegir
oxidarse o resistir.

Para lograr y conseguir
prestigio en la ciudad
dinero y nada mas.
Sin tiempo de observar
un jardín, bajo el sol,
antes de morir.

Un jardín y mis amigos
no se pueden comparar
con el ruido infernal
de esta guerra de ambición
para ganar o empatar.

Prefiero sonreír,
mirar adentro de mi,
fumar o dibujar,
para que complicar.

                                                      Javier Martinez (1970)  - Manal

La pantalla del mundo nuevo


La historia post apocalíptica que cuenta esta canción 
me hace acordar a historietas de Robin Wood como Or-Grund o Mark.  

La ciudad del mundo nuevo duerme su sueño de paz
Ve la vida en un video y se le va la vida al creer

Megáfonos recomiendan: use máscaras de gas.
Hay oxígeno vencido en esta farsa de la paz

Humanoides disidentes viven la alerta total
y heroicos sobrevivientes darán el golpe final

(...)

La pantalla me lo cuenta con mi desayuno,
y es probable que no quede ninguno

El desierto los protege y les presta libertad
Les da locura el viento en su furioso andar

La ciudad ultramoderna se despierta una vez más
No sabe que está sitiada y ya no sobrevivirá

La pantalla me lo cuenta con mi desayuno,
y es probable que no quede ninguno

La rodean nuevos seres de dureza incomprensible
y negocian en una mesa sus aventuras horribles

Hay brillo en ojos malignos aguardando la señal
e inventaron nuevos signos para las huestes del mal

(...)

Te deseo mucha suerte, ser humano del pasado
El cambio será fatal y tu mundo nuevo, borrado

Mundo nuevo,
mundo nuevo.


                                                                                                  Riff
                                                                                                  Letra: Pappo