viernes, 5 de abril de 2013

El amenazado - J. L. Borges



Es el amor. Tendré que ocultarme o huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado,
pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes:
el ejercicio de las letras,
la vaga erudición
el aprendizaje de las palabras que usó el áspero Norte
para cantar sus mares y sus espadas,
la serena amistad,
las galería de las bibliotecas
las cosas comunes,
los hábitos
el joven amor de mi madre,
la sombra militar de mis muertos,
la noche intemporal,
el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo,
es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente,
ya el hombre se levanta a la voz del ave,
ya se han oscurecido los que miran por la ventana,
pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor:
la ansiedad y el alivio de oír tu voz,
la espera y la memoria
el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías,
con su pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos que cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.

Ya coincidirá



El tiempo habló y ya no puedo verte,
pero ya coincidirá mi mirada con tu sonrisa,
mi alegría con tu júbilo, mi esperanza con tu presencia,
mis caricias con tu inocencia, y mi calma con tu prisa.
Ya coincidirán mis labios y tu voz, mi timidez y tu pudor,
mis pasos y tu camino, mi futuro y tu destino, mi acierto y tu error,
ya coincidirán mis brazos y tu espalda, tu paisaje y mis colores,
mi nariz y tus olores, ya coincidirá el amor.

Se encontrarán tu soledad y mi cama, mi después y tu tal vez,
mi yo quiero y tu querer, mi mañana y tu despertar,
 tu sol y mi ventana, en una almohada una mirada,
tu compañía y mi intimidad.
Ya se encontrarán mis dudas y tus respuestas,
tu belleza y mi admiración, tus oídos y mi canción,
mi poema y tu lectura, tu rechazo y mi venganza,
mi promesa y tu petición, un día se encontrará la verdad y esta declaración.

–Tony Hr