martes, 21 de febrero de 2012

Lovecraft


En el ataúd había un amuleto de exótico diseño que, al parecer, estuvo colgado del cuello del durmiente. Representaba a un sabueso alado, o a una esfinge con un rostro semicanino, y estaba exquisitamente tallado al antiguo gusto oriental en un pequeño trozo de jade verde. La expresión de sus rasgos era sumamente repulsiva, sugeridora de muerte, de bestialidad, y de odio…

                                                        El sabueso – H.P.Lovecraft



Infeliz el que mira para atrás y no ve más que horas de soledad en amplias y lúgubres estancias con negras colgaduras y enloquecedoras hileras de libros antiguos; o aquel que ve espantosas vigilias entre árboles sombríos y grotescos, verdaderos gigantes que agitan silenciosamente sus retorcidas ramas. 
Esto es los que los dioses me dieron a mi…

                                                        El extraño – H.P. Lovecraft

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